Jurado Nº 2 (2024)

A sus 94 años, Clint Eastwood sigue demostrando que aún tiene mucho que decir en el cine con Jurado Nº 2, un thriller judicial que podría convertirse en su última película como director. Eastwood, cuya filmografía incluye títulos legendarios como Million Dollar Baby (2004) (INCISO: película que personalmente me parece una de las mejores películas de la historia, pero que nunca mas volveré a ver, porque me lo he prometido a mi mismo), Gran Torino (2008) o Sin perdón (1992), nos trae un relato de tensión moral donde la línea entre la justicia y la culpabilidad se difumina peligrosamente.

El guion corre a cargo de Jonathan Abrams, guionista emergente con experiencia en thrillers de tensión contenida. La película cuenta con un reparto de lujo encabezado por Nicholas Hoult (Mad Max: Furia en la carretera, Renfield, La favorita), quien interpreta a un miembro del jurado atrapado en un dilema ético. Junto a él, Toni Collette (Hereditary, Puñales por la espalda), J.K. Simmons (Whiplash, Spider-Man), Kiefer Sutherland (24, Designated Survivor) y Zoey Deutch (Zombieland: Mata y remata) completan el elenco.

La película ha sido producida por Malpaso Productions, la compañía de Eastwood, y distribuida por Warner Bros. Con un presupuesto de 30 millones de dólares, Jurado Nº 2 se estrenó en el Festival AFI Fest el 27 de octubre de 2024 y llegó a los cines el 31 de octubre del mismo año. Hasta la fecha, ha recaudado 20,4 millones de dólares a nivel mundial.

Jurado Nº 2

Justin Kemp (Nicholas Hoult) es un hombre de familia, periodista en recuperación y miembro de un jurado en un caso de asesinato con alta carga mediática. A medida que avanzan las deliberaciones, Kemp comienza a darse cuenta de que podría tener una conexión directa con el crimen que se está juzgando.

El conflicto moral se apodera de él: ¿debe revelar la verdad y arriesgarse a arruinar su vida o debe permanecer en silencio y permitir que el juicio siga su curso? La presión aumenta conforme la fiscal del caso, interpretada por Toni Collette, presenta pruebas cada vez más contundentes contra el acusado. Kemp, atrapado en una red de mentiras y decisiones imposibles, deberá enfrentarse a su propia conciencia en un juego donde la verdad puede ser su peor enemigo.

Ojo spoilers:

Desde el inicio, Eastwood nos sitúa en la sala del tribunal, donde el juicio por asesinato parece ser un caso más de justicia rutinaria. El acusado, un joven de clase baja, es señalado como responsable de un homicidio cometido en circunstancias poco claras.

Sin embargo, a medida que se presentan las pruebas, Justin Kemp empieza a experimentar un creciente malestar. Un testimonio clave describe una escena que encaja con un recuerdo borroso de su pasado: una noche en la que, conduciendo bajo los efectos del alcohol, estuvo involucrado en un accidente en la misma zona del crimen.

El dilema moral se intensifica cuando el jurado se retira a deliberar. Mientras el resto de los miembros parecen inclinados a un veredicto de culpabilidad, Kemp lucha internamente: ¿está condenando a un inocente para ocultar su propia responsabilidad?

Desesperado, intenta confesar su dilema a su esposa, pero se encuentra con otra barrera: su relación familiar podría desmoronarse si la verdad sale a la luz. Por otro lado, la fiscal Killebrew (Collette) presiona para un veredicto rápido, y el juez (J.K. Simmons) impone un plazo estricto para la decisión final.

En la recta final, Kemp se enfrenta a una elección imposible: si habla, arruinará su vida, pero si calla, condenará a otro. En un momento de máxima tensión, decide escribir una nota anónima a la defensa, sugiriendo nuevas pruebas que pueden cambiar el curso del juicio sin revelar directamente su culpabilidad.

El juicio se reabre y, aunque el veredicto final sigue siendo incierto, Kemp queda atrapado en un limbo de culpa del que nunca podrá escapar.

Opinión

Clint Eastwood, con su característico estilo sobrio y sin artificios, construye un thriller legal tenso que se centra más en el conflicto moral del protagonista que en el suspense tradicional.

Las actuaciones elevan la película: Nicholas Hoult logra transmitir la angustia de un hombre atrapado en su propia mentira, mientras que Toni Collette brilla como una fiscal implacable que no sospecha que su mayor aliado en el jurado es, en realidad, parte del problema.

En cuanto a la crítica, Jurado Nº 2 ha sido bien recibida en general. Pablo O. Scholz, de Diario Clarín, la describe como «un filme de suspenso que pide la reflexión del espectador ante lo que le muestran». Por su parte, Leonardo García Tsao, de La Jornada, destaca que «Eastwood dirige con su acostumbrado estilo sobrio, sin adornos de ningún tipo, y obtiene interpretaciones convincentes de su uniforme reparto».

No obstante, algunos críticos consideran que la película sigue un desarrollo predecible y que no arriesga lo suficiente en su resolución.

Curiosidades

  • Se rumorea que Jurado Nº 2 podría ser la última película de Clint Eastwood como director. A sus 94 años, el cineasta ha insinuado su retiro tras este proyecto.
  • La película rinde homenaje a clásicos del cine judicial como 12 hombres sin piedad (1957), recreando escenas de deliberación llenas de tensión.
  • Kiefer Sutherland aceptó su papel en la película sin leer el guion, solo por la oportunidad de trabajar con Eastwood.
  • Eastwood es conocido por sus rodajes rápidos y eficientes. En este caso, la filmación duró solo 34 días.
  • En un primer momento, el protagonista iba a ser interpretado por Jake Gyllenhaal, pero por problemas de agenda se optó por Nicholas Hoult.

Conclusión

Jurado Nº 2 es un thriller judicial que, sin reinventar el género, nos sumerge en un dilema moral inquietante. Eastwood demuestra una vez más su maestría al narrar historias sobre la culpa y la redención, dejando en el espectador la incómoda pregunta: ¿qué haríamos en el lugar del protagonista?

Si esta resulta ser su última película, Clint Eastwood se despide con una obra digna de su legado, sin estridencias, pero con su sello inconfundible.