Better Man es una película musical biográfica sobre Robbie Williams, dirigida por Michael Gracey, a quien ya conocíamos por The Greatest Showman (2017). En esta ocasión, Gracey apuesta por un enfoque visual innovador y arriesgado, convirtiendo a Williams en un personaje CGI, un chimpancé animado que interactúa con el resto del elenco en un mundo completamente realista.
El guion corre a cargo de Oliver Cole y Simon Gleeson, mientras que la producción está en manos de Joel Pearlman y Jules Daly, con Warner Bros. Pictures y Village Roadshow Pictures como principales responsables del proyecto.
El reparto lo encabeza Jonno Davies, quien da vida a Robbie Williams a través de captura de movimiento. Junto a él, Steve Pemberton (Inside No. 9) y Alison Steadman (Gavin & Stacey) interpretan a los padres de Williams, Peter y Betty. También encontramos a Damon Herriman (Mindhunter) como Nigel Martin-Smith, el mánager de Take That, y a Raechelle Banno (Pandora) en el papel de Nicole Appleton.
La película tuvo un presupuesto estimado en 110 millones de dólares, una cifra elevada para una biografía musical, y recaudó alrededor de 19,9 millones a nivel mundial, lo que la convirtió en un fracaso comercial.
Better Man
La película narra la vida de Robbie Williams, desde su explosión en Take That en los años 90 hasta su consolidación como una de las estrellas más importantes del pop británico en solitario. A través de una combinación de secuencias realistas y momentos de animación, el film muestra su lucha con la fama, las adicciones, la presión mediática y su crisis de identidad.
Uno de los aspectos más llamativos es cómo la película convierte a Robbie en un chimpancé CGI, reflejando su percepción de sí mismo como alguien «menos evolucionado» que sus compañeros de la industria. Esta decisión estilística le otorga un tono onírico y simbólico a la historia, diferenciándola de otros biopics musicales más convencionales.
Spoilers
Desde el inicio, la película presenta a Robbie Williams en su infancia, marcado por la ausencia de su padre y la constante presión de su madre. Su salto a la fama con Take That se retrata como una experiencia llena de luces y sombras: por un lado, la adrenalina de los conciertos y la idolatría de las fans; por otro, la sensación de no encajar, de ser diferente a sus compañeros de banda.
Conforme avanza la historia, la película profundiza en su salida del grupo y su tormentosa relación con la industria musical. La soledad y el abuso de sustancias se convierten en una constante en su vida, y el chimpancé CGI se vuelve un reflejo de su alienación. En una de las escenas más impactantes, vemos a Robbie caminando por un Londres hiperrealista mientras la ciudad se transforma en una jungla, subrayando la metáfora de la fama como una selva incontrolable.
Momentos como su lucha con la depresión, la sensación de que la prensa lo veía como un fraude y el miedo a ser percibido como homosexual son tratados con sensibilidad y profundidad. La película cierra con un emotivo montaje en el que Robbie, en su forma animada, se encuentra consigo mismo en un escenario vacío, abrazando su identidad y aceptando su pasado.
Opinión
La película ha generado opiniones divididas. The New York Times la califica de «arriesgada y visualmente deslumbrante», mientras que Screen Rant destaca que es «un espectáculo musical que atrapa desde el primer minuto». Sin embargo, The Guardian la describe como «un experimento fallido que no termina de encontrar su tono».
Desde un punto de vista cinematográfico, la integración de un personaje CGI en un mundo real es uno de los mayores logros del film. Lejos de parecer artificial, Robbie Williams encaja sin fisuras en la narrativa, logrando que el espectador lo perciba como un personaje real.
El gran problema de Better Man es que su apuesta visual puede alienar al público. La metáfora del chimpancé es poderosa, pero hay momentos en los que la animación se siente como un artificio que distrae de la historia. Además, su fracaso en taquilla demuestra que el público estadounidense, donde Robbie Williams no es tan popular, no se sintió atraído por la propuesta.
Curiosidades
- Robbie Williams participó activamente en la producción, supervisando los detalles de la historia y dando su aprobación al uso de CGI para su personaje.
- La captura de movimiento de Jonno Davies fue supervisada por el equipo que trabajó en El Planeta de los Simios: Confrontación.
- La película estuvo a punto de ser cancelada, ya que los ejecutivos dudaban de la viabilidad del CGI como parte esencial del relato.
- La banda sonora incluye regrabaciones de los mayores éxitos de Williams, con arreglos orquestales y versiones inéditas.
- La escena final fue grabada con Robbie Williams en persona, y luego su imagen fue reemplazada digitalmente por el personaje animado.
Conclusión
Better Man es una película que divide opiniones. Su apuesta visual es arriesgada, su narrativa es emotiva y su ejecución técnica es impecable. Sin embargo, su fracaso en taquilla y su tono a veces confuso la convierten en una obra difícil de encasillar.
Si eres fan de Robbie Williams, encontrarás momentos emocionantes y un retrato íntimo del artista. Si buscas una biografía convencional, esta película puede resultarte extraña. Lo que es indiscutible es que Better Man es una de las propuestas más originales dentro del cine musical reciente. Yo la he incluido dentro de las películas a ver de 2024.